“La clave para que nuestros estudiantes lean, es ayudarlos en casa y en aula, a descubrir el enorme placer y la enorme aventura que les espera a través de la lectura.”

La lectura es un hábito que puede mejorar las condiciones sociales y humanas de cualquier lector, el leer permite pensar con reflexión y desarrollar los aspectos cognitivos del cerebro lo que ayuda a ejercitar todas las células y estar siempre activos para cualquier actividad que se realice en la vida cotidiana.

Disfrutar de la lectura necesita de pilares básicos en la rutina diaria de un estudiante, que no son otros que disponer de tiempo, silencio y espacio. Para ello, no dudes en reservar tu momento teniendo preparadas estas circunstancias y, sobre todo, no te tomes la lectura como una obligación, sino como el disfrute que es y el mejor hobby para complementar tus estudios.

1) Ten libros en casa

Que en todos sitios haya un libro donde refugiarse. Cuanto antes, mejor. Nunca es demasiado pronto para familiarizarse con los libros. Que todo va con la imitación y ejemplo, si te ven comprar libros y leerlos, así será. Piensa siempre que la satisfacción de que un día tu hijo/a vaya en busca de lectura, se encuentre con su “aventura” y quiera tener su propia biblioteca. Es bueno darles libros de tela o de cartón a los niños, libros con dibujos solamente, y familiarizarlos con ellos desde muy temprano, antes de que las tecnologías los atraigan.

2) Lee para tus hijos/as

Parece un poco contradictorio, pero no lo es. Cuando son pequeños es esencial que sus padres les lean y les cuenten historias, cuentas, anécdotas, muchas veces el mismo durante semanas y semanas, hasta que se lo saben de memoria y nos lo repiten ellos mismos, pasando el dedo por las letras mucho antes de poder leerlo. Al ser humano le gusta lo que reconoce, déjalo disfrutar. No abandones el momento sagrado de la lectura en cuanto sepa leer, disfruta con tu hijo/a hasta que él te pida que lo dejes leer solo (no importa la edad que tenga), eso creará un vínculo muy especial entre ambos. 

3) Da libertad

Escoger un libro, un género, un tema, una saga o un personaje, lo que quieras, eres libre de elegir. Nuestros hijos/as no son nuestro yo mejorado. Da libertad, que descubran, que exporen… que sueñen y creen su propio personaje. Son personas diferentes, con gustos y voluntad propias. Debemos respetar sus decisiones y sus preferencias. ¡Reciclarse o morir! ¡Ofrécele la nueva edición!

4) Acompaña

 No todos los libros infantiles son adecuados para nuestro hijo/a, no todo lo que se publica es de calidad. Tenemos que acompañar a nuestro hijo/a a que desarrolle su criterio pero es importante escoger libros juntos al principio. Cuando tenga la edad adecuada, puedes dale herramientas para que él sepa elegir lo que más le conviene. Acompaña siempre con la mente abierta pero sin bajar la guardia.

5) Respeta

En la lectura, como en la vida, cada uno lleva su ritmo. Tú leías unos autores que ni se conocen ahora, pero tu hijo/a lee cómics y novelas gráficas, de los clásicos, olvida-TE ¡Qué pereza!. Ofrécele una buena novela, déjala a su alcance y nárrale las maravillas que esconde dentro, pero no lo atosigues. Quizá es un lector muy diferente a ti, quizá nunca llegue a leer lo que tú leíste, debes aceptarlo y respetarlo.

6) Da ejemplo

Lo más importante es predicar con el ejemplo. Los niños imitan en todo a sus padres. Si ellos te ven leer, lo normal es que deseen hacer lo mismo. Lee delante de ellos, que sean testigos de cómo disfrutas y te relajas con un libro entre las manos. Comparte tus descubrimientos, tus recuerdos y tus planes sobre lectura en voz alta. Procura que la lectura forme parte de tu vida familiar.

7) Regala libros

Los libros deben ser un premio, un regalo, nunca un castigo. Si quieres tener hijos lectores, está prohibido decir cosas como: «¡vete a leer a tu cuarto!» Que no falte nunca un buen libro… llévalo a librerías, a bibliotecas, a firmas de libros… que aprenda a rodearse de amantes de los libros, así nunca pensará que es un friki.

¡¡¡Nos apuntamos!!! Un año más apostamos por realizar esta actividad con el objeto de incentivar la lectura y potenciar el desarrollo de la comunicación lingüística de nuestros alumnos. ¡¡¡La lectura nos abre las puertas del mundo que nos atrevemos a imaginar 

 ¡Gracias por la iniciativa fundación CVE!!

Cualquiera que tenga la responsabilidad de ofrecer un discurso, sabe que los portavoces se entrenan, practican, ensayan una y otra vez. Uno de los factores determinantes para el éxito de la alocución es saber adaptar el discurso a la audiencia y, mientras se realiza, medir la reacción del público y saber reconducir el mensaje para cumplir con los objetivos.

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